La próxima generación de consolas de Sony empieza a tomar forma en el terreno de las filtraciones y los rumores. Según distintas fuentes de la industria, la futura PlayStation 6 podría convertirse en la consola más cara que haya lanzado la compañía japonesa, aunque también llegaría con cambios estratégicos en almacenamiento, rendimiento y tamaño de los videojuegos.
Diversos reportes citados por el sitio especializado ‘Notebookcheck’ indican que la empresa estaría diseñando una estrategia para evitar repetir las críticas que surgieron con el precio de la PlayStation 5 y, más recientemente, con la PlayStation 5 Pro. El plan consistiría en equilibrar costo y potencia, ajustando algunos componentes clave sin comprometer la experiencia de juego.
PlayStation 6: el plan de Sony para equilibrar potencia y precio
Uno de los cambios más relevantes estaría en el almacenamiento. La compañía apostaría por establecer un SSD de 1 TB como estándar en la nueva consola, descartando versiones iniciales con mayor capacidad que encarecerían aún más el producto.
Para compensar esa capacidad relativamente limitada, Sony trabajaría en reducir deliberadamente el tamaño de los videojuegos mediante tecnologías avanzadas de compresión y una colaboración más estrecha con los estudios de desarrollo. El objetivo sería optimizar el espacio ocupado por cada título y permitir que el almacenamiento alcance para varios juegos sin necesidad de comprar expansiones desde el primer día.